Artículo 60 del Código Penal

Art. 60. La multa se considera como la pena
inmediatamente inferior a la última en todas las escalas graduales.

Para fijar su cuantía respectiva se adoptará la base
establecida en el artículo 25, y en cuanto a su aplicación a
cada caso especial se observará lo que prescribe el
artículo 70.

El producto de las multas, ya sea que se impongan por
sentencia o que resulten en un Decreto que conmuta alguna
pena, ingresará en una cuenta fiscal, especial, contra la
cual sólo podrá girar el Ministerio de Justicia, para alguno
de los siguientes fines, y en conformidad al Reglamento
que para tal efecto dictará el Presidente de la República:

1°. Creación, instalación y mantenimiento de
establecimientos penales y de reeducación de antisociales;

2°. Creación de Tribunales e instalación, mantenimiento y
desarrollo de los servicios judiciales, y

3°. Mantenimiento de los servicios del Patronato Nacional de Reos.

La misma regla señalada en el inciso anterior, se
aplicará respecto a las cauciones que se hagan efectivas, de los
dineros que caigan en comiso y del producto de la
enajenación en subasta pública de las demás especies decomisadas,
la cual se deberá efectuar por la Dirección de
Aprovisionamiento del Estado.

Las disposiciones de los dos incisos anteriores no son
aplicables a las multas señaladas en el artículo 483-b.

El producto de las multas, cauciones y comisos derivados
de faltas y contravenciones, se aplicará a fondos de la
Municipalidad correspondiente al territorio donde se cometió
el delito que se castiga.