Artículo 315 del Código Penal

Art. 315. El que envenenare o infectare comestibles,
aguas u otras bebidas destinados al consumo público, en
términos de poder provocar la muerte o grave daño para
la salud, y el que a sabiendas los vendiere o
distribuyere, serán penados con presidio mayor en su
grado mínimo y multa de veintiuna a cincuenta unidades
tributarias mensuales.

El que efectuare otras adulteraciones en dichas
sustancias destinadas al consumo público, de modo que
sean peligrosas para la salud por su nocividad o por el
menoscabo apreciable de sus propiedades alimenticias, y
el que a sabiendas las vendiere o distribuyere, serán
penados con presidio menor en su grado máximo y multa de
seis a cincuenta unidades tributarias mensuales.

Para los efectos de este artículo, se presumirá que
la situación de vender o distribuir establecida en los
incisos precedentes se configura por el hecho de tener a
la venta en un lugar público los artículos alimenticios
a que éstos se refieren.

La clandestinidad en la venta o distribución y la
publicidad de alguno de estos productos constituirán
circunstancias agravantes.

Se presume que son destinados al consumo público los
comestibles, aguas u otras bebidas elaboradas para ser
ingeridos por un grupo de personas indeterminadas.

Los delitos previstos en los incisos anteriores y
los correspondientes cuasidelitos a que se refiere el
inciso segundo del artículo 317, sólo podrán perseguirse
criminalmente previa denuncia o querella del Ministerio
Público o del Director General del Servicio Nacional de
Salud o de su delegado, siempre que aquéllos no hayan
causado la muerte o grave daño para la salud de alguna
persona. En lo demás, los correspondientes procesos
criminales quedarán sometidos a las normas de las causas
que se siguen de oficio.

No será aplicable al Ministerio Público ni a los
funcionarios del Servicio Nacional de Salud respecto de
estos delitos, lo dispuesto en los Nos. 1 y 3 del
artículo 84, respectivamente, del Código de
Procedimiento Penal.