Artículo 150 a del Código Penal

Artículo 150 A. El empleado público que aplicare
a una persona privada de libertad tormentos o apremios
ilegítimos, físicos o mentales, u ordenare o consintiere
su aplicación, será castigado con las penas de presidio
o reclusión menor en sus grados medio a máximo y la
accesoria correspondiente.

Las mismas penas, disminuidas en un grado, se
aplicarán al empleado público que, conociendo la
ocurrencia de las conductas tipificadas en el inciso
precedente, no las impidiere o hiciere cesar, teniendo
la facultad o autoridad necesaria para ello.

Si mediante alguna de las conductas descritas en
el inciso primero el empleado público compeliere al
ofendido o a un tercero a efectuar una confesión, a
prestar algún tipo de declaración o a entregar cualquier
información, la pena será de presidio o reclusión menor
en su grado máximo a presidio o reclusión mayor en su
grado mínimo y la accesoria correspondiente.

Si de la realización de las conductas descritas en
este artículo resultare alguna de las lesiones previstas
en el artículo 397 o la muerte de la persona privada de
libertad, siempre que el resultado fuere imputable a
negligencia o imprudencia del empleado público, la pena
será de presidio o reclusión mayor en su grado mínimo a
medio y de inhabilitación absoluta perpetua.